Villa Encantada

Es tener un pie de gigante pisándonos los talones
mientras caminamos sobre suelo enjabonado
y una jauría nos persigue el pensamiento.


Al otro día, sin dormir, empezamos desde cero,
el corazón en acuerdo con la mente y amistados,
tratamos otra vez de ser lo que soñamos


y no lo que ellos quieren, pero hay hambre,
y frío. Estamos enfermos. No hay dinero.
Míranos a los ojos antes de negarnos el asilo.

Mientras…

Ni me muevo, ni me levanto, ni me despierto.
Ahí me quedo a ojos cerrados.

No pregunto, menos respondo; no me cuestiono.
Pero ahí me quedo.

Entiéndanlo todos: no nos vamos a quitar.
No me voy a mover.
Nos vamos a levantar.

Mientras….
si llueve, ahí permanezco.

En el día internacional de la poesía, le dedico Villa Encantada a todas las personas en el sur de Puerto Rico que aun duermen en carpas debido a los terremotos de enero 2020.

* Gracias a Raymesh Cintrón, por dejarme ilustrar mi poema con su arte. Es tan fuerte la imagen, que le dio nombre al poema.