Vinculación 🌱

Tengo siete plantas en mi casa y adoro ver cómo crecen. Les celebro cada nueva hojita como me celebro a mí misma cada cumple-mes. Psicoplanta, Psycha (su hija), Serenidad, Sánchez, Roberto, Galatheangina y Antonio. Así se llaman. La más viaja llegó a mí hace un año y medio. (Acabo de omitir la muerte de Gladys).

Me gusta pensar que mis plantas reconocen mi tacto y juro que tienen personalidad. De verdad. Quien ha tenido algún tipo de relación especial con plantas estará de mi lado.

Es muy triste cuando se enferman. Cuando les da hongo u olvidaste echarles agua por una semana y te conviertes en el ser más imperdonable del mundo. Te das cuenta porque notas la primera hoja con borde marrón y gritas: “Noooooo. Por favor, no mueras. Prometo echarte agua por siempre y estar aquí para ti, en las buenas y las otras veces también”.

Si con éxito logras rescatar a la pobre planta enferma te conviertes en héroe y cuando no, lo omites. Igual que yo omito a Gladys.

Es fantástico omitir errores. Hace de las historias una chorrera perfecta. Sin tropiezos. Lisa. Todos cometemos errores y por eso todos lo sabemos. No hace falta detallar.

Casualmente, si un día alguien te menciona un error cometido, si no lo omite y te lo comparte así como yo te compartí lo de Gladys, significa que se ha creado un vínculo. Los vínculos son oportunidades. (Aunque también digo que las crisis son oportunidades, porque honestamente tengo tendencias al oportunismo).

Dedicado a quien me pidió que escribiese sobre honestidad. 🌱