Estoy lista para pagarnos un rescate

La primera alcancía que tuve fue de Minnie Mouse, pintada a mano, de esas que para abrirlas tienes que romperlas. Era hermosa y eso complica las cosas. Usar el dinero se convirtió eventualmente en una negociación difícil conmigo misma: hacer morir mi alcancía de Minnie a cambio de acceder al dinero para comprar lo que quería. Tenía 7 años y no recuerdo lo que quería.

Esos ahorros los conseguía barriendo la casa, haciendo pulseras que le vendía a mi mamá y a mi abuela e improvisando poemas en la sala. Si escuchabas hasta el final uno de esos poemas, ibas a tener la oportunidad de arrojar dinero en mi sombrero mágico (mejor si era “dinero de papel y no de metal”).

Llegué a ahorrar mucho dinero. Más de $86.00. Tuve conflictos decidiendo mis propósitos: ahorrar para comprar lo que quería o ahorrar solo para estar preparada. No sé por qué tendría yo a los 7 años la sensación de que debía prepararme para la vida. Recuerdo exactamente la seguridad con que me levantaba todos los días. “Dale, raptadores de ñiños. Métanse conmigo ahora. Tengo $86 para pagar mi propio rescate”.

Estoy segura de que esa niña también estaría enfrentando al Coronavirus con una seguridad envidiable. Con $86 dólares compraría pruebas para todos los puertorriqueños, iniciaría la construcción de estaciones-hospital con camas para todos, permitiría a la gente salir a hacer ejercicio y abriría los supermercados y establecimientos de comida para delivery viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de abril de 2020.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s