Monos en la playa

Se conocen aproximadamente 1,800 especies de palmas, agrupadas todas en 200 géneros. Son muy pocas las especies que nacen por debajo del trópico de Capricornio: una en toda Europa y unas diez en Australia, por ejemplo. Sobre el origen de la palabra “coco”, una de las teorías es que los portugueses lo asociaron a los macacos (monos), animalejos acostumbrados a lindar de palma en palma.

Cuando uno extraña, cualquier excusa se torna excelente para regresar al objeto de añoranza. En este sentido, el café recién hecho, la mobiliaria cómoda, el caluroso verano o un postre de chocolate tienen el poder de convertirse en nuestra máquina del tiempo.

A veces, el encuentro con la máquina del tiempo ocurre de manera casual, pero si estamos muy desesperados, podemos “fingir” el encuentro, haciendo lo posible por exponernos a las circunstancias específicas que nos transporten a “ese lugar”.

Hoy extraño la playa, por el salitre y porque descubrí que tengo seca y callosa la planta de los pies. El mar jamás lo permitiría. Extraño la arena que se enreda en mi pelo y rompe con mi sensación de control. El ruido de las olas cuando es de tarde. El cielo pastel anaranjado y rosa, esponjado.

Jugar con los espacios temporales ayuda a mantenerse optimista durante la cuarentena. Querer recrear en el futuro lo que te hizo feliz en el pasado, pero con la promesa de que la próxima vez lo vivirás más intensamente.

Dedicado a las playas lindas del Caribe, a los colores de la tarde, a la mar quietecita y a todo lo que extraño.

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