NINGÚN PUERTORRIQUEÑO “SINGLE”

Por: Marimar Sotelo

ELÁSTICA como nuestro ingenio, esta revolución es una servilleta con multiplicidad de pliegues que aguanta y se dobla indefinidamente. Nuestra manifestación pacífica se ha tratado de comentarios, suspiros, canciones, memes, un poco de miedo al principio, pero seguimos, obras teatrales, camisetas y accesorios, se fue el miedo, columnas en el periódico, canciones, vídeos, cómics, notificaciones de whatsapp, bailes, incertidumbre, body painting y llamadas al trabajo para pedir el día libre por enfermedad y seguir luchando. Se ha tratado de mucho.

La unidad que hemos visto no es transitoria y eso ellos lo saben. Como cuando te enamoras de verdad, PUERTO RICO parece apostar a darlo todo. Nos hicimos recurrentemente el amor en estas manifestaciones. Recuperamos la confianza en la “cama” y no escatimamos en preliminares. Evidenciamos que duramos más sin venirnos de lo que pensamos y no nos vamos a cansar (si pasa, nos relevamos).

¿Cuándo fue la última vez que se abrazaron tantos cuerpos sudados sin preocuparse de ser rechazados? No sé. En un gimnasio no cabe tanta gente. Aquí nadie negó a otro una botella de agua, aunque no hubiese hielo. Gemimos como nunca. Gritamos alerta para anunciar los gases lacrimógenos, ¡gritamos alerta!, pero no despertamos a nadie porque ya el vecindario estaba allí. Despiertos todos. Nos acogimos como familia sin conocer la historia personal del otro, porque de ahora en adelante estaríamos compartiendo presente hasta quién sabe cuándo. “Somos más, y no tenemos miedo”.

Hay que ser honestos, no hay escenario perfecto. Nos han querido pasar el rolo, cogernos por lo que no somos. Mientras, nos encargamos de agarrarnos bien las manos y enamorarnos como pueblo. Parece un sueño. La bola de mis ojos ha visto lo que ha podido. Para el resto, cierro los párpados y medito. Esto es denso, más de lo que jamás imaginamos.

¿Cómo aterrizar a la cartografía el cambio morfológico que experimentó la raíz del pensamiento puertorriqueño? Lijamos las esquinas de nuestra mentalidad cuadriculada, donde se acumulaban los sedimentos de la heterogeneidad, y ahora somos más, colectivamente más ovalados, almendras, un pájaro feliz con la revolución enredada en las alas. Y sopla el viento. Vamos dando piruetas coreografiadas en el cielo que las cámaras internacionales fotografían, publican en sus periódicos y otros pueblos admiran.

PUERTO RICO enamorado es un “relationship goal”. ❤️ El mundo entero mira cómo luchamos, guiados por la unidad, tomados de la mano, haciendo yoga juntos, preparando carteles creativos, perreando en Fortaleza. Nos gobierna el amor patrio, no un podrido sistema y esto no lo decimos: lo estamos demostrando.

Nota: A todos los puertorriqueños en la diáspora, ustedes son parte crucial de esta hermosa relación. YA SABEN: ¡¡¡QUE NINGÚN PUERTORRIQUEÑO SE SIENTA “SINGLE”!!!

 

 

 

 

Dinero en la coqueta

Los pecados pertenecen a dios.

A dios le gustan los pecados.

Él los creó conjunto al sol y los ríos

y a veces, los pecados son peces

que andan sin freno a merced

de los santos.

 

Escurridizos, los pecados se esconden

como putas y salen a la luz

cuando no hay más opción,

cuando engañaron a todos

mientras esos “todos” están ocupados;

chismeando.

 

Ahí es cuando salen los pecados,

porque nadie está pendiente.

 

La providencia determina suerte,

enfermedades, de quién te enamoras

y cuántas veces.

Providencia, coincidencia. Conciencia.

¿Casualidad? Burdel.

La providencia me llevó al burdel.

 

Llegué y no era tiempo.

Me escapé por una puerta roja

que me llevó de vuelta

al fuego anaranjado

caliente,

del que siempre quise alejarme.

 

Los pecados pertenecen a dios,

no a las putas.

Si ayer yo fui una puta

que dios me lo perdone,

pero hoy es otro día

y soy criatura nueva.

 

Si me quiero quedar porque me gusta,

él se asusta.

 

Con igual ímpetu que me hace suya,

¡luego corre!

Me deja con el dinero en la coqueta

y las ganas de un orgasmo o un café,

que en este mundo podrido hoy son lo mismo

y ocurren… con la misma frecuencia.

 

*Dedicado a toda persona que alguna vez haya recibido la etiqueta de puta, puto, fácil, fleje, mujerzuela, mujeriego, etc. Lo que hayas hecho ayer no determina quién eres hoy. Mucho menos en quién puedes convertirte. Ninguna validación es más necesaria que la tuya propia y mereces todo lo que sueñas. 

GRACIAS, POR DARTE LA OPORTUNIDAD DE LEER.

Hay culpa, pero estamos bien

La culpa es el chillido insoportable de un raton que se esconde en el patio  -o bajo el lavabo- durante la noche, y decide salir cuando más cansado estás o menos tiempo dispones para trabajar con ruidos.

La famosa ecuación de culpa + perdón = estamos bien tiene fallos. Primeramente, no siempre luego de ser perdonados o de perdonar la culpa desaparece. ¿Por qué? ¿Será que el perdón tiene niveles de efectividad? ¿Será que depende del escenario funciona o no funciona? ¿O es como una espada, siempre igual, pero según la maestría de quien la blanda serán los resultados? ¿Será que “estar bien” es el constructo idílico de un estado que no puede ser constante ni confiable por la volatilidad de la sociedad en que vivimos? Es necesario cuestionarnos.

Aunque uno de los ejercicios más comprometedores es el de tomar posturas, en este blog nos gusta el compromiso. Por ende, aquí va la premisa que defenderemos:

  •           Estar bien consistentemente es posible, el perdón es siempre efectivo y la culpa debe ser sinónimo de restaurar no castigar.

Tenemos como opción dos actitudes que podemos asumir ante la culpa: castigar o restaurar. La eficacia de la ecuación arriba es directamente proporcional a cual sea la actitud que escojamos.

Lastimosamente, la culpa es tan humana como el vello corporal, que aunque cortes, depiles, arranques o rasures, reaparece. Dicho lo escrito, seamos inteligentes. No tratemos de huirle a un sentimiento que no podemos controlar y para colmo, se prolifera con extrema facilidad. Los únicos que no sienten culpa son los perfectos. Para ellos, supongo que escribiré otro día.

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CÓMO PODEMOS RESTAURAR PARA NO CASTIGAR 

El objetivo es cuidar de nuestra mente, cuerpo y espíritu. Aunque no hagas nada ni hieras a nadie, ni a ti mismo, por ejemplo, si eres de los que tiene pensamientos negativamente fuertes contra ti, estás castigando tu mente. Eso cuenta como castigo. Tu salud mental cuenta. No te mereces el suplicio de frases como “no sirvo”, “soy bruto/a”, “soy bueno/a para nada”, “otra vez lo hice mal”, etc. Tampoco permitas que alguien te hable de esa manera.

Nadie nace sabiendo cómo amar, cómo perdonar, cómo estudiar, cómo hacer amigos, cómo ser empáticos, cómo ser humildes, cómo no dejarse atropellar, cómo perseverar, cómo soñar, cómo ser exitoso/a, cómo ser buen hijo/a, hermano/a, nieto/a, pareja. Estas son cosas que se aprenden en la marcha, cada cual a su ritmo y prioridad. Te vas equivocar muchas veces. 

Restaurar es la actitud de observar el mundo con amor, justo como te gustaría que te mirasen a ti un domingo en la mañana. No importa si la culpa proviene de un acto que hiciste u otro que dejaste de hacer, pregúntate qué puedes llevar a cabo para remendar. Restaurar es accionar, es movimiento que lleva a la tranquilidad mental.

Ojo, esto no es un mamey, especialmente al inicio. Si hallas dificultad en restaurar, no hay que caminar solo. Hay profesionales de la salud que dedican su tiempo y vida en ofrecer mano ayuda. No dudes en buscarla. La experiencia de cambiar de mentalidad es una vereda retantemente hermosa. Y no, no es de locos buscar ayuda para mejorar. Locura es creer ser perfecto.

 

 

Quién fue la primera hija de La gran P

          *Agradecimientos especiales de parte de la comunidad científica a Marimar Sotelo, por liderar trascendental experimento para nuestra especie.

Si no hubiese paredes, conocidas como las P, todos escucharíamos las conversaciones de los otros, sabríamos cuándo comienza la infidelidad, el descontento, la mentira y el mal sexo.

Si no hubiese paredes, antes que la hija del Faraón, alguien diferente hubiese escuchado en el Nilo al bebé Moisés llorando en la canasta, la Biblia, el Popol Vuh, la literatura y la historia serían otras y, previo a Dios, alguien más hubiese creado a la creación. Pero, para bien o para mal, las paredes resguardadoras del ritmo de las cosas sí existen y cada vez son más.

Luego de que muchos científicos se hayan dedicado al estudio de las P, se ha comprobado que todo lo que comienza con esa letra comparte material genético. Esto hace posible contestar: ¿cuál fue la primera  P?

PPP

Foto de la autora.

La primera P ya estaba ahí, naturalmente, antes de que evolucionase el homo sapiens sapiens, y sabemos cuál es: el océano. Inmenso, horizontal, infranqueable, acostado y con canas de espuma, divide a la Tierra en dos grandes mitades norte y sur. Esta fue la primera pared que nuestra especie conoció.

Muchos periodistas, políticos y artistas han tratado de entablar conversación con la primera P para conocer más sobre la mitad sur oculta de nuestro mundo, pero hemos tenido que conformarnos con las ciencias astronómicas, porque es más fácil trabajar con cometas, asteroides, planetas, estrellas y hoyos negros que con paredes calladas.

La resuelta terquedad de la primera P jugó como puerto conector entre nosotros y la idea fantástica: “cuando una puerta se cierra, otra se abre”. Así, se nos ocurrió descubrir y contactar a su primera hija.

En un inico, se filtraron en una lista a todas las personas cuyo nombre empezase con P, lo que redujo las posibilidades a un 15% de la humanidad. Aun, demasiadas personas.

Citamos a todas y dejamos en la lista a las que tenían como rasgo predominante de su personalidad la terquedad, y nos quedamos con cien mil personas. De esas, mil aseguraban no tener registro legal de padre alguno. Entonces, de todo el planeta, mil personas.  Una lista con mil opciones.

Hasta aquí el avance de nuestro equipo de analistas investigadores. Estamos cada vez más cerca de abrirnos camino como especie, de hallar la manera de entrar a la mitad sur de la Tierra. Por tal razón, aprovechamos para extenderles la invitación de que, si conocen a alguien que cumple con el perfil para ser hija de la gran P…, se comunique con nosotros. Nos haría un gran favor.

Guía de 5 pasos para lograr lo que quieres

¿Tratas diversas cosas a la vez y ninguna tiene éxito? Este artículo es para ti.

Existe un sin fin de posibilidades al alcance de la mano, a un “click” o un vuelo de aerolínea barata. Muchos de fuera parecen estar logrando lo que quieren todos los días, lo publican en las redes sociales y, por si fuese poco, hacen que parezca sencillo.

Mientras tanto, tú sigues como gota de agua que cae en la piedra, persistente, pero no acabas de hacer el hoyo. Tienes millones de ideas que podrías desarrollar, pero ésta es la realidad: todo en tu cabeza es confuso, no te sientes preparado y careces de presupuesto.

1. LIMITA TU MULTIVERSO

Filadelfia, Pensilvania. Por Marimar Sotelo.

Es bellísimo tener ideas de siete proyectos diferentes, pero no pretendas hacer todo a la vez. Escoger una meta ahora no significa que a mediano/largo plazo estás renunciando a tus otros sueños o inclinaciones, sino que tienes la madurez suficiente para enfocarte. 

2. ESCOGE UN OBJETIVO

Melina Neri en Aguascalientes, Mexico. Por Marimar Sotelo

NADIE hace y deshace solo porque sí; siempre hay un motivo tras la acción. Haces ejercicio porque quieres un cuerpazo, le pagas los tragos a quien te interesa para ver hasta dónde llega, coges la ropa interior con el pie y la lanzas al aire para evitar doblarte…

Las razones por las que trabajas fuerte deben estar claras en todo momento. De lo contrario, no vas a terminar lo que empezaste.

3. NO SEAS MEDIOCRE

Por Marimar Sotelo

Supongamos que tu meta es mejorar en la cocina porque te cansaste del arroz blanco con atún, ¿revoltillo de huevo y tostadas? ¡No vengas con eso! Ya es hora de parar el ciclo.

No te conformes con el camino fácil. Trata opciones nuevas, rétate. ​¿Por qué imaginarlo cuando puedes vivirlo?

4. SAL, SAL, SAL.

Viejo SJ, Puerto Rico. Por Jose Martinez (IG: itsmejosemartinez)

Si los sueños tuvieran piernas, posiblemente su meta sería alcanzarnos. Sin embargo, ya que la montaña no irá a Mahoma, llegó tu hora de moverte.  Abre la puerta, sal de la casa, exponte. Si por el camino te pierdes, activa el paso cinco de esta guía.

5. PRESTA ATENCIÓN A LAS SEÑALES

Por Marimar Sotelo

Cada nueva ruta tiene un secreto que nos ayuda a entender dónde estamos parados, que nos reconforta en ese preciso momento y espacio o nos indica qué viene después. No estamos solos. Palabras. Sensaciones. Gestos. Sabores. Todo nos conecta a una hermosa manta llena de colores de la que solo somos un hilo, y nuestras acciones nos entrelazan con otros hilos hasta formar figuras maravillosas e irrepetibles.